Los caminos del señor son insondables... y he aprendido a no escupir al cielo.
Lo que pase mañana, no lo sé y en verdad, sin trago, no me lo imagino.
Los caminos del señor son insondables... y he aprendido a no escupir al cielo.
Lo que pase mañana, no lo sé y en verdad, sin trago, no me lo imagino.
Atentamente
Rz
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